UNIDAD I. NOCIONES FUNDAMENTALES ACERCA DE LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN
GEOGRÁFICA
¿Qué son los Sistemas de Información Geográfica?
De todas las definiciones actuales de Sistemas de Información Geográfica o SIG en el mercado, quizá la más completa sea la dada por la NNGIA (1990): “ Sistema de hardware y
software, diseñado para la captura, almacenamiento, manipulación, análisis,
modelización y presentación de datos, referenciados espacialmente, para la
resolución de problemas complejos de planificación y gestión”. De esta
definición podemos extraer cuatro puntos importantes:
·
El carácter
informático de la tecnología empleada, integrada por hardware, software y
periféricos.
·
El tipo de operaciones
realizadas, todas ellas de carácter automático, como captura,
almacenamiento, manipulación, análisis, modelización y presentación de datos.
·
El tipo de información que se maneja: datos georreferenciados. Estos datos se
distinguen por una doble componente: temática y espacial.
·
La finalidad de los SIG: la resolución de problemas de planificación y gestión, como
planificación territorial, gestión catastral, prevención de riesgos naturales o
análisis de mercados, todas de carácter
ambiental y territorial.
Otra definición de los SIG considera la disposición, en
capas, de sus conjuntos de datos, de forma que la localización en un punto
sobre una de las capas coincide en todos los mapas, referidos a la misma
porción de terreno.
¿Para qué sirven los SIG?
De entre las diferentes utilidades que puede presentar un
SIG, podemos destacar las siguientes seis dadas por el manual Rhind (1990):
1.
Localización
directa. Identificación rápida y directa de atributos asociados a una
determinada entidad geográfica como la densidad de población de un municipio, o
el uso del suelo.
2.
Localización
condicionada. Además de la localización directa, los SIG permiten una
localización condicionada de un punto, teniendo en cuanta una serie de
criterios previamente definidos, delimitando una zona -o zonas- que mejor se
adecue a nuestro objetivo. La localización de un suelo adecuado para un tipo
industria concreto es un ejemplo de localización condicionada.
3.
Tendencias.
El análisis temporal de diferentes fenómenos en un espacio concreto permite
realizar un análisis de tendencias comparando las diferentes imágenes
temporales en un formato que pueda ser interpretado por los SIG. Por ejemplo,
podemos ver el proceso de urbanización a lo largo de los años y conocer la
tendencia de crecimiento.
4.
Rutas.
Mediante un análisis detallado, los SIG permiten establecer una ruta óptima
teniendo en cuenta varias variables, minimizando los impactos ambientales y
económicos. En esta contexto, los SIG pueden dar respuesta a cuál es la ruta
óptima para la construcción de una carretera minimizando los costos de
construcción y ambientales o cuál es la ruta más adecuada para el transporte de
contaminantes, teniendo en cuenta la localización de embalses y arroyos
susceptibles de contaminarse.
5.
Pautas.
Además de las tendencias, los SIG permiten un análisis detallado de, por
ejemplo, el patrón de distribución de la población en base a su clase social.
6.
Modelos.
La simulación de fenómenos geológicos como la evolución de un lahar o una nube
ardiente cerca de un núcleo de población es otro ejemplo de aplicación práctica
de los SIG.
Componentes básicos de los SIG
Entre los componentes básicos que integran un SIG, podemos
mencionar los siguientes:
1)
El software.
Es el soporte lógico y está integrado por el sistema operativo, que es como el
centro de gestión de recursos del ordenador y los programas de aplicación,
entre los que se encuentran los SIG. De entre los distintos software SIG
existentes el mercado podemos mencionar IDRISI,
ArcGIS, MiraMon.
2)
El hardware.
Es el componente físico del ordenador y está integrado por diferentes
elementos:
a)
La unidad Central de Proceso (CPU). Es el
cerebro del ordenador.
b)
Componentes de almacenamiento externo de la
información (discos duros, CD-ROM, DVD, USB, etc.,)
c)
Periféricos de entrada (teclado y ratón)
d)
Periféricos de salida (monitor e impresoras)
3)
Los datos.
Cualquier proyecto SIG requiere el manejo de datos geográficos. La
información geográfica posee una doble componente temática y vectorial y
consiste generalmente en una imagen digital. La componente temática de los datos
4)
El personal
técnico que maneja los SIG. Esta personal está compuesto de un amplio
colectivo de personas que van desde usuarios hasta consultores y expertos,
procedentes diferentes ramas de la ciencia como las Ciencias Ambientales,
Biología, Geografía, Informática, etc.,
5)
Los métodos
de trabajo. Los métodos de trabajo hacen referencia al conjunto de
operaciones encaminadas al desarrollo de un proyecto SIG, como la localización
de un suelo apto para usos agrícolas.
UNIDAD II. LA NATURALEZA DE LA INFORMACIÓN GEOGRÁFICA
La medición de datos en geografía. Las unidades espaciales de recogida de
información
La recopilación y análisis de datos en geografía requiere la
definición previa de las unidades de análisis.
Podemos representar los elementos geométricos por medio de objetos puntuales (sin dimensiones) o
por medio de objetos lineales (una
dimensión), objetos superficiales planos
o polígonos (dos dimensiones) u objetos
superficiales o volúmenes (tres dimensiones).
En este sentido, cabe destacar la naturaleza espacial de los
mismos. Todos los objetos geográficos ocupan una posición fija en el espacio,
definida generalmente por sus coordenadas cartesianas.
Estas unidades de observación pueden ser naturales o artificiales según se encuentren delimitadas por el fenómeno en sí
o de forma arbitraria. Por ejemplo, los usos del suelo se encuentran limitados
al tipo de suelo (naturales) mientras que las provincias se encuentran
delimitadas por convención.
Se define entidad como
un objeto discreto e individualizable, representación de un ente del mundo
real, cuyos límites y extensión espacial se hayan relativamente bien definidos
La componente temática de la información
La representación de entidades geográficas, requiere la
correlación de la misma con un código alfanumérico conocido como atributo descriptivo o variable. Las variables geográficas
objeto de estudio en geografía son muy diversas (litología, topografía, hidrología.,)
Representación cartográfica de la información geográfica
Tradicionalmente, la información geográfica se ha
representado por medio de mapas analógicos en los que cada entidad u objeto geográfico
representado en el mismo mostraba una relación con su escala real. Hoy en día
los SIG han incorporado estos mapas en formato digital, permitiendo realizar
análisis más detallados.
Sistemas de proyección
La necesidad de establecer una relación entre la forma
elíptica de la Tierra y los mapas, como representación geométrica plana hace
necesario establecer unos sistemas de proyección. Un sistema de proyección
consiste en pasar la red de meridianos y paralelos al plano. Existen multitud
de sistemas de proyección, pudiendo clasificarse en tres grandes grupos
principales:
·
Cenitales
o acimutales. Son el resultado de proyectar la superficie del globo sobre
un plano, desde un centro de perspectiva.
·
Sistemas
de proyección cónicos. Consisten en la proyección de la red geográfica sobre un cono tangente al
globo terrestre que, posteriormente, se desarrolla sobre un plano. En él, los
meridianos aparecen como líneas rectas mientras que los paralelos como arcos de
círculos concéntricos. Resulta muy útil para zonas situadas en latitudes
medias.
·
Sistemas
de proyección cilíndricos. La superficie donde se proyecta la red
geográfica es un cilindro que, posteriormente, se desarrolla sobre un plano. En
él, los paralelos aparecen como rectas paralelas cuya separación aumenta
conforme nos alejamos del Ecuador y los meridianos como rectas paralelas
equidistantes. Destaca la proyección de Mercator, una
proyección conforme, es decir, que conserva la forma de la figura representada,
cuyo cilindro de proyección es tangente a la superficie terrestre en el
Ecuador. Resulta útil para latitudes bajas y mapas mundi, puesto que la
deformación se hace mayor conforme nos alejamos del Ecuador. La UTM (Universal
transversa de Mercator) representa otro sistema de proyección
cilíndrica en el que el cilindro de proyección es tangente al a un meridiano, a
lo largo del cual la distancia se mantiene constante. En cada proyección, sólo
el meridiano de origen de cada uso y el Ecuador aparecen como rectas
perpendiculares. No se representan los casquetes polares en el mismo, no siendo
útil para latitudes inferiores a los 80º.
Todos los sistemas de proyección distorsionan, en mayor o
menor medida, la forma real de la Tierra. Las deformaciones pueden afectar a la
superficie, las distancias o la forma (o los ángulos). Así, los sistemas que
conservan las formas se conocen como conformes;
los que conservan las distancias equidistantes;
y los que conservan las áreas, equivalentes.
El empleo de uno u otro sistema dependerá del uso y la precisión que se le
quiera dar al mismo, no siendo ninguno mejor que otro.
El mapa temático
El mapa temático muestra una representación espacial del
territorio relativa a un tema determinado – de ahí su nombre- como la
litología, usos del suelo, geología, etc. Existen distintos criterios de
clasificación de los mapas temáticos. El primero de ellos hace referencia al
tipo de variable representada y los clasifica en mapas temáticos cualitativos y mapas
temáticos cuantitativos. Los mapas
temáticos cuantitativos muestran atributos de medida expresados de forma
nominal u ordinal. Para diferenciar las distintas clases o categorías se
emplean a menudo diferentes tramas de color. Los mapas temáticos cuantitativos permiten expresar variables
temáticas, medidas en escala de razón. Pueden representar tanto valores
absolutos (altitud) como relativos (densidad de población). Existen diferentes
tipos de mapas temáticos cuantitativos. Algunos emplean figuras geométricas, proporcionales al valor del atributo
representado. Ejemplo de este tipo de mapas es el de la representación de la
densidad de población de una ciudad por medio de esperas. Los mapas de puntos representan otra
variedad referida a elementos zonales en los que la representación de del
atributo se hace por medio de puntos con el mismo valor. Este tipo de mapas
resulta muy útil para representar la distribución de población extranjera en un
núcleo determinado. Los mapas lineales
proporcionales expresan el fenómeno
a representar por medio de líneas cuyo grosor es proporcional a la magnitud del
mismo. Representan fenómenos como, por ejemplo, la densidad de tráfico en un
área metropolitana determinada. El mapa
de figuras proporcionales emplea figuras geométricas cuyo tamaño es
proporcional a la superficie. Representa fenómenos localizados en puntos
aislados como la oferta hotelera para cada una de las ciudades donde este
servicie se halle instalado. Mediante los mapas
de isopletas se representan fenómenos con diferente valor en cada punto de
la superficie. Sirven para representar fenómenos cuya variación puede ser
importante en puntos próximos del territorio. El ejemplo más clásico es el mapa
de curvas de nivel, líneas que unen puntos de igual altitud. Los mapas de cloropletas muestran la
distribución de una variable cuyos valores pueden ser relativos o absolutos por
medio de tramas. De este modo, los valores cuantitativos se transforman en
valores categóricos al expresar, en clases o intervalos, el atributo a
representar.
UNIDAD DIDÁCTICA III LOS MODELOS Y ESTRUCTURAS DE LOS DATOS GEOGRÁFICOS.
LAS BASES DE DATOS GEOGRÁFICOS
La estructura espacial del modelo raster
En el modelo ráster, el espacio está dividido en celdas o
píxeles, de manera que cualquier información sobre el mundo real se codificará
sobre este formato espacial, al superponer una malla o retícula sobre el
territorio.
El modelo raster estructura
la información temática individualmente, para cada uno de los atributos. De
esta forma, la información se almacena en capas independientes para cada una de
las variables a representar.
Las entidades geográficas del
mundo real quedan representadas de acuerdo a la correspondencia de las figuras
geométricas elementales y el formato raster. Así, los puntos serán reemplazados
por celdas; las líneas por una sucesión de celdas unidas por un lado o vértice;
y los polígonos por celdas contiguas con el mismo valor temático.
Este modelo presenta una
serie de inconvenientes derivados de este tipo subdivisión espacial. El elevado
número de objetos espaciales necesarios para cubrir el área de estudio concreta
genera un problema de almacenamiento, que dependerá, en cada caso, de la
resolución de las celdas o píxeles. El error derivado la sustitución de las
entidades geográficas representadas por puntos líneas y polígonos por una o más
celdas supone otro pequeño inconveniente que dependerá, lógicamente, de la
resolución o tamaño de la malla empleada. Sin embargo, este modelo, supone una
ventaja en la gestión de la información al coincidir, por superposición, los
elementos espaciales regulares y del mismo tamaño todas las capas. Esta es la
base de la resolución de problemas de carácter territorial por medio de un
conjunto de operaciones matemáticas y algoritmos de cálculo que veremos en los
siguientes capítulos.
La estructura espacial del modelo vectorial
En el modelo de datos vectorial, los las entidades geográficas
son representadas por puntos, líneas (arcos) y polígonos definidos por sus
coordenadas. Así, los puntos, como objetos adimensionales, quedan representados
por un par de coordenadas (x,y); las líneas por un conjunto de pares de
coordenadas; y los polígonos por un conjunto de pares de coordenadas cuyos
puntos inicial y final coinciden.
Las estructuras de datos ráster
Como se ha mencionado anteriormente, el modelo raster
organiza la información geográfica en un conjunto de capas o mapas individuales
correspondientes a cada variable temática (altitud, litología, usos del suelo,
etc.). La unión intrínseca de las componentes temporal y temática implica que a
cada celda, la unidad básica de recogida de información, le va a corresponder
un único valor correspondiente a cada variable temática representada. Esta
información codificada constituye los que conocemos como base de datos, una
colección de datos almacenados en conjunto, cuya finalidad es la de servir una aplicación o más.
El almacenamiento de los valores de las celdas en un fichero
informático se halla relacionado con la estructura de recogida de la
información. Las más habituales son:
1.
Enumeración
exhaustiva. Este procedimiento consiste en almacenar, individualmente, cada
uno de los valores de las celdas, siguiendo el orden, en general, de las filas,
hasta agotar el total de valores existentes.
2.
Codificación
“run length”. Refleja el número de veces que se repite cada valor temático,
en idéntico orden al establecido con anterioridad. Reduce la extensión de los
valores al compactar la información.
3.
Estructuras
jerárquicas. Esta estructura consiste en agrupar en cuadrados de tamaño
variable aquellos valores homogénos, con el fin de reducir el número de
subdivisiones.
Las estructuras de datos vectoriales
1.
Lista de
coordenadas. Esta estructura define cada objeto por medio de un
indentificador, que registra su nombre,
seguido del número de vértices que integran dicho objeto y la lista de
coordenadas de cada uno de sus vértices. Así, el punto quedará definido por un
solo vértice, es decir un par de coordenadas; las líneas por, al menos dos
pares de coordenadas; y los polígonos por, al menos, cuatro pares de
coordenadas.
2.
Diccionario
de vértices. Identifica la naturaleza y la posición de los objetos en dos
etapas. En la primera origina una tabla que registra cada vértice con un
identificador y sus coordenadas respectivas. La segunda etapa, define en otra
tabla los elementos espaciales que integran la estructura, a partir de sus
vértices, incluidos en la tabla anterior.
3.
La
organización arco/nodo. Esta estructura está definida por las relaciones
topológicas entre los polígonos y dos elementos: los nodos y los arcos. Los
nodos representan puntos de intersección de tres o más líneas, mientras que los
arcos son las líneas o segmentos que comienzan en un nodo y acaban en otro.
4.
La
estructura TIN. Esta estructura vectorial divide el espacio en una serie de
triángulos irregulares delimitados por sus vértices (nodos) y aristas. Muy
utilizada en los modelos digitales del terreno como el MDE, requiere además
especificar la coordenada Z de la altura.
UNIDAD DIDÁCTICA IV. Los SIG Raster: origen y
presentación de la información. Los modelos digitales del terreno.
La teledetección y su papel en los Sistemas de Información geográfica
La teledetección podría
definirse como aquella técnica que permite la obtención de imágenes de la
superficie terrestre desde sensores instalados en plataformas espaciales. El
fundamento de esta técnica es la interacción entre los diferentes objetos de la
superficie terrestre y la energía procedente, generalmente, del sol. La energía
reflejada por cada objeto, caracterizada por una longitud de onda y frecuencia
determinadas, es recibida por un sensor y transmitida, de nuevo, a la
superficie terrestre para su almacenamiento y procesamiento.
La percepción remota representa uno de los métodos más
fiables para la obtención de imágenes con un elevado grado de resolución y
rapidez, permitiendo obtener imágenes en lugares de difícil acceso para su
cartografía.
Rasterización de la información digital en formato vectorial
En
el modelo raster, el espacio está dividido en celdas o píxeles, de forma que
cualquier información del mundo real se codificará sobre este formato espacial,
al superponer una retícula o malla sobre el territorio. De este modo, cada
entidad geográfica quedará definida por una o más celdas definidas para cada
capa temática, en la cual cada objeto individual quedará definido por uno o un
conjunto de valores asociados al mismo. La calidad de la información
digitalizada dependerá en gran medida de la resolución obtenida.
EL
proceso de rasterización, conlleva dos etapas bien diferenciadas:
1. Preparación de una malla o retícula vacía sobre la cual
volcaremos el territorio a representar, con la misma extensión y resolución que
el mapa original.
2.
Volcar
la información vectorial sobre la malla creada, transformando el formato
vectorial creado a raster. De esta forma, cada punto se transformará en una
celda individual, cada línea en una sucesión de píxeles unidos por los lados o
vértices, y cada polígono (superficie) en una zona o sucesión de celdas
contiguas, con el mismo valor temático en cada una de ellas.
Los modelos digitales del terreno
De forma general, podemos definir a un modelo como “una
representación simplificada del mundo real, donde aparecen algunas de sus
propiedades” (Joly, F., 1982). A efectos prácticos, nos vamos a centrar en dos
tipos de modelos: el modelo analógico y el modelo digital.
Los modelos
analógicos constituyen una representación del mundo real en los que la
relación con la realidad se establece a partir de las propiedades morfológicas
o mediante un conjunto de convenciones cartográficas que permiten representar
determinadas características de la superficie terrestre por mapas
convencionales (altitud, distancia, localización relativa de elementos
geográficos.,). Por su parte, los modelos
digitales constituyen una representación del mundo real por medio de una
estructura interna con datos codificados en cifras, permitiendo su tratamiento
estadístico.
Se define un Modelo
Digital del Terreno (MDT) como una “estructura numérica de datos que
representa la distribución de una variable cuantitativa continua” (Felicísimo
A. M., 2003). Los MDT representan fenómenos cuya variación espacial se
manifiesta de manera continua (altitud, pendiente, temperatura,
precipitaciones.,) Vale la pena mencionar a los modelos digitales de elevaciones o MDE, donde la variable
cuantitativa continua, representada por la variable z, es el relieve de la
superficie terrestre. Los MDT contienen información acerca de la posición,
determinada por las coordenadas x e y, y la altitud z de los elementos de esa
superficie.
Los MDT permiten el tratamiento informático de la
información y la obtención de “modelos digitales derivados” por medio de una
serie de algoritmos que reproducen fenómenos del mundo real.
Las estructuras de datos en el MDE viene determinada por los
modelos de representación de datos en los SIG: los SIG ráster y los SIG
vectoriales.
En el modelo vectorial, la información geográfica viene
referida por puntos, líneas y polígonos. Las dos estructuras más usuales en
este tipo de formato son la basada en isolíneas y la red de triángulos
irregulares (modelo TIN). La
primera, organiza la información a partir de líneas con la misma cota definidas
por un vector mientras que la segunda, se compone de un conjunto de triángulos
que se adaptan al terreno por la unión de cada tres puntos. El resultado es un
conjunto continuo de superficies plana que reproduces el relieve a modo de
superficie poliédrica.
Por su parte, el modelo ráster organiza, como vimos, la
información en una malla o retícula compuesta por celdas o píxeles que
representan la unidad básica de recogida de información.
Construcción de un modelo digital de elevaciones
La acomodación de la de la realidad geográfica del relieve
terrestre a la estructura digital requiere de dos pasos previos perfectamente
coordinados:
1.
La captura de la información
2.
La construcción de un modelo simplificado que se
ajuste en la mayor medida a lo real.
Para este fin, contamos con dos métodos de recogida de la
información: los métodos directos y los métodos indirectos.
Los métodos directos
obtienen la información de los valores altitudinales mediante la medición
directa sobre el terreno. Puede hacerse mediante:
·
Sensores remotos con altímetros radar o
altímetros laser.
·
GPS
·
Incorporación de los datos de las estaciones
geográficas.
Los métodos
indirectos de recogida de la información de las cotas del terreno a partir
de documentos analógicos o digitales elaborados previamente. Existen varios
métodos indirectos:
·
La restitución fotogramétrica
·
La digitalización automática
·
La digitalización semiautomática
De estos métodos indirectos, son sin duda la digitalización
automática y semiautomática lo más utilizados con diferencia.
La digitalización
automática, usada frecuentemente para la captura de curvas de nivel,
traduce la información de las isolíneas contenidas en las celdas en una escala
de grises o de color mediante un sensor óptico. Se distinguen las siguientes
fases en este procedimiento:
1.
Escaneado de la imagen de las isolíneas, con una
resolución adecuada que permita la separación de las mismas de los espacios en
blanco.
2.
Filtrado de la imagen anterior.
3.
Obtención de un fichero vectorial.
4.
Asignación de los valores de la elevación a cada
una de las líneas digitalizadas.
La construcción final del MDE es, finalmente un problema de interpolación de la información
capturada para determinar la elevación del resto de los puntos bien sea a
partir de puntos aislados, o a partir de las curvas de nivel.
Unidad Didáctica V. Los SIG raster: operaciones y algoritmos de cálculo
Las diferentes operaciones a realizar en los SIG raster
viene determinadas por su particular modelo de organización de la información.
Entre las operaciones elementales a realizar por un SIG
raster, podemos encontrar la extracción e identificación de la información,
modificación de la orientación y resolución resolución –recordemos que en el
modelo ráster, la información está contenida en píxeles cuya extensión y
cantidad determinan la resolución- y la unión de hojas de trabajo.
Las operaciones principales en los SIG raster pueden
dividirse en tres categorías:
·
Operaciones locales
·
Operaciones de vecindad (inmediata o extendida)
·
Operaciones zonales
Operaciones locales
Las operaciones
locales son aquellas que se realizan considerando a cada píxel de forma
aislada, sin tener en cuenta la posición espacial de unas celdas respecto a
otras, salvo en lo que la distribución de los valores de la variable temática
se refiere.
Su pueden diferenciar dos tipos de operaciones locales: las
que se obtienen a partir de una única capa de información (reclasificación) y
las que se obtienen a partir de dos o más capas iniciales (superposición).
Las operaciones de reclasificación
consisten en la transformación de un conjunto de valores de la capa inicial
en una nueva imagen, bien recodificando los valores o categorías existentes (recodificación) o bien agrupando las
categorías presentes en un número más reducido (agregación). Esto es cierto para variables cualitativas de naturaleza discreta como, por ejemplo los
usos del suelo, vegetación, litología, etc.,
La reclasificación de una imagen correspondiente a una variable cuantitativa, de naturaleza
continua, como la altitud, origina una nueva capa temática, en la que los datos
correspondientes a la variable cualitativa se encuentran ordenados en
intervalos (agrupación por intervalos),
o bien modifica los valores de la capa de partida operándolos por una constante o mediante la aplicación de
una función matemática determinada.
La superposición
es la operación de superponer dos o más bases cartográficas digitales para obtener
otra base que contenga la información de las bases iniciales, de tal manera que
tengamos más información. La superposición lógica (Y LÓGICO) se define como la operación de superposición de imágenes
raster que origina la intersección de las áreas del territorio que cumplen dos
condiciones a la vez. El producto de las capas de información expresadas con
variables de tipo lógico o booloeano origina una nueva imagen, donde los
valores iguales a la unidad cumplen ambas condiciones. Estrictamente hablando,
la superposición lógica hace referencia a mapas de tipo lógico, es decir, mapas
binarios (0 y 1), donde el 0 expresa el valor nulo mientras que el 1 expresa la
satisfacción o cumplimiento de una condición.
Por su parte, la superposición
lógica (O LÓGICO) define las zonas del territorio que cumplen una de las
dos condiciones a la vez.
Cuando la obtención de una nueva capa de información es a
partir de un conjunto de operaciones de suma, resta, multiplicación o división
hablamos superposición algebraica. Mediante
el denominado álgebra de mapas es
posible la obtención de una nueva imagen raster a partir de un conjunto de
operaciones algebraicas múltiples, que relacionan entre sí las capas fuente
originales a través de operadores algebraicos y valores constantes.
La intersección o cruce de mapas nominales u ordinales origina
una nueva capa de información cuyas clases o categorías son el producto de los
cruces entre las categorías de las capas originales. Esta operación resulta muy
útil a la hora de realizar estudios dinámicos como el crecimiento de la
población que puede afectar a una o más clases.
El enmascarado de
mapas consiste en la superposición de un mapa sobre otro, a modo de
mascara, de manera que se obtenga una nueva capa de información cuyo número de
clases es igual a la suma de las clases de las capas originales. Una condición
indispensable en esta operación es que los valores de la imagen superior sean
no nulos
Operaciones de vecindad
Las operaciones de
vecindad se definen como aquellas operaciones destinadas a expresar las
relaciones entre una o varias celdas de origen y el resto del territorio.
Las operaciones de
vecindad inmediata calculan, para cada celta, un determinado valor en
función de las celdas que le rodean. En este tipo de operaciones, se consideran,
de forma general, las 8 celdas contiguas a la celda de origen. En los SIG
raster, existen cuatro tipos de operaciones de vecindad inmediata: el filtrado
de mapas, el cálculo de pendientes, el cálculo de orientaciones y la
determinación del perfil topográfico.
La operación de filtrado
busca sustituir el valor de cada píxel por el de la media, la mediana o la moda
(u otra medida de centralización) de las 8 celdas contiguas. El resultado es un
realce o suavizado, que puede ser intenso o suave dependiendo de la ponderación
de los valores de cada celda respecto a la central. Así, si aplicamos el mismo
peso a cada celda para el cálculo de la media obtendremos un suavizado intenso, mientras que si
otorgamos un mayor peso a la celda central respecto a las ocho celdas que le
rodean obtendremos un suavizado menos
intenso. Si, por el contrario, queremos destacar el valor de la celda
central, podemos asignar valores negativos a las celdas limítrofes y un valor
positivo a la celda central. El resultado es un realce de la imagen. Por simplicidad es conveniente que la suma de
los pesos relativos asignados a cada celda se igual a la unidad. Esta operación
resulta útil para homogeneizar el despacio haciendo desaparecer los valores
raros, resultantes de errores, por ejemplo, en la interpolación.
Se define la pendiente
como como la inclinación del terreno respecto al plano horizontal. El valor de la pendiente puede calcularse en
porcentaje, expresado como el cociente entre el desnivel vertical del terreno
respecto al plano horizontal multiplicado por cien; o en grados, expresado como
la arcotangente del desnivel vertical respecto al plano horizontal. El valor de
la pendiente en porcentaje coincide con el de la tangente del ángulo de
desnivel multiplicado por 100.
La orientación de
la celda es el ángulo de inclinación de máxima pendiente, respecto a un punto
cardinal de referencia, el norte geográfico. Junto con el cálculo de
pendientes, la orientación de la pendiente es uno de las operaciones más
usuales permitiendo el análisis de cuencas de drenaje (áreas homogéneas del
terreno que vierten sus aguas hacia un mismo arroyo), áreas de insolación
(solana y umbría), etc. Al igual que el cálculo de pendientes, requiere el
empleo de un modelo digital de elevaciones.
La determinación del
perfil topográfico permite obtener la variación de las altitudes en cada
punto situados a lo largo de una línea
recta trazada sobre el modelo digital de elevaciones.
Las operaciones de
vecindad extendida manifiestan la relación espacial de un conjunto de
celdas de referencia respecto a otras, que no tienen por qué ser contiguas.
Entre las operaciones de vecindad extendida más frecuentes se encuentran el cálculo del mapa de distancias. El cálculo del mapa de distancias determina
para cada celda, la distancia de la recta que une el centro de la misma con el
resto de celdas del territorio (distancia euclidiana). De acuerdo con el
teorema de Pitágoras, este valor se correspondería con la raíz cuadrada de la
suma de los cuadrados de las distancias horizontal (filas) y vertical
(columna). Esta operación representa, junto con la reclasificación, una de las
operaciones más importantes en los SIG raster, permitiéndonos definir zonas
contiguas del territorio ya sea por medio de una reclasificación o un “buffer”
que, en el argot de los SIG, indica la zona de proximidad existente a un
determinado objeto geográfico.
Si consideramos que la superficie no es isotrópica y que la resistencia
(fricción) al movimiento está determinada por múltiples factores como el
relieve, la presencia de infraestructuras de transporte o la existencia de
barreras a la circulación, el concepto de distancia euclidiana utilizada en el
cálculo de distancias deja de ser representativo. Usamos entonces el concepto
de superficie de fricción como a un
recubrimiento que proporciona, para cada punto del territorio, la acumulación o
dificultad de movimiento por unidad de longitud, correspondiente a un
determinado movimiento. Así, a cada celda le corresponde un número correlativo,
donde el 3 indica el triple de dificultad que el 1, y el doble que 1,5. El
resultado de la aplicación del cálculo de distancias, considerando la
superficie de fricción se denomina superficie
de costos.
La superficie de fricción modifica los valores de las
distancias euclidianas permitiendo la elaboración de mapas de costes de
desplazamiento.
Conocida la superficie de fricción como imagen de referencia
de la dificultad al movimiento de un determinado territorio, es posible
calcular el recorrido óptimo para minimizar los costos. En los SIG ráster esta
operación se realiza a partir de la superficie de costos de transporte y es
conocida como el cálculo de caminos
mínimos.
La generación de
polígonos de Thiessen consiste en la asignación de celdas de un determinado
territorio a una serie de puntos previamente fijados, de manera que la
clasificación se realice por proximidad. De esta manera, el total de los
píxeles se agruparían en áreas de influencia de los puntos de partida. El
resultado final se conoce como teselación Voronoi y tiene la propiedad de que
los límites de los polígonos son equidistantes de los centros originales. Se
aplican al estudio de las áreas de mercado o centros de influencia de
servicios, una vez conocida la localización de los centros que prestan el
servicio de que se trate. Las áreas resultantes que se obtienen pueden ser
interpretadas como áreas de influencia de cada centro, por proximidad o coste,
siempre que se considere idéntico el peso de atracción de los mismos.
El análisis de
intervisibilidad busca obtener la cuenca visual o superficie visible desde
uno o varios puntos del terreno, teniendo en cuenta la altura del observador,
la superficie topográfica y la localización. Junto con las operaciones
anteriores, el análisis de intervisibilidad requiere el empleo de un modelo
digital de elevaciones (MDE). Uno de los campos de aplicación del análisis de
intervisibilidad es estudio del paisaje.
El análisis de
difusión permite el estudio de la difusión, definida como la propagación o
extensión de un determinado fenómeno, por ejemplo un contagio, desde un lugar
de origen, teniendo en cuenta barreras espacio-temporales.
La interpolación
espacial es el procedimiento que se emplea para predecir valores
desconocidos de unas localizaciones geográficas, en la vecindad de otras
localizaciones cuyos valores son conocidos. La elaboración de un MDE a partir
de un mapa de curvas de nivel representa un ejemplo de interpolación espacial,
en cual la variable cuantitativa continua, representada por z es la altitud.
Podemos así elaborar otros MDT a partir de la distribución de variables como la
temperatura y precipitaciones.
Operaciones locales
La necesidad de identificar
áreas contiguas del territorio para la implantación de cualquier actividad hace
necesario el establecimiento de zonas o zonificación de celdas contiguas con el
mismo valor temático. Mientras que las operaciones locales consideran de forma
aislada cada píxel, sin tener en cuenta la posición que ocupan unas respecto a
otras, las operaciones zonales son aquellas que identifican áreas
contiguas del territorio con el mismo valor temático.
La zonificación y codificación de zonas establece además la
base para la realización de mediciones
espaciales como la forma, el área o el perímetro de cada zona homogénea del
territorio, que de otro modo, no podríamos realizar.
La superficie de una zona se mide a partir de su resolución
(área de cada celda o píxel) y del número de celdas que integran la misma.
El perímetro se mide en función del número de lados que
integran el conjunto de píxeles externos a cada una de las áreas. Así, una
línea diagonal va a tener un mayor perímetro puesto que todos los lados de cada
píxel se encuentran expuestos.
En algunas ocasiones resulta fundamental el conocimiento de
la forma del terreno, no siendo igual disponer de un terreno circular que
alargado, a modo de parcela. En este contexto de define como índice de circularidad a la raíz
cuadrada de la relación entre el área real de una zona y un círculo que tuviera
el mismo perímetro.
Unidad Didáctica VI. Los SIG vectoriales: origen, presentación de la
información y principales operaciones de cálculo
ORIGEN DE LA INFORMACIÓN EN LOS SIG VECTORIALES
Digitalización semiautomática
Se conoce como digitalización al proceso de captar
las coordenadas de objetos geográficos de un mapa (puntos, líneas y polígonos),
estableciendo un valor temático diferenciado para cada uno de los elementos,
con el objetivo de almacenarlo en formato vectorial.
Uno de los métodos de captura de la información en los SIG
vectoriales es la digitalización
semiautomática. La digitalización semiautomática consiste en la captura de
la información de los objetos geográficos, generalmente por medio de una tableta digitalizadora, y
que permite su almacenamiento posterior en formato vectorial. Constituye el
método más adecuado cuando la información procede de una base analógica,
permitiendo su tratamiento en formato digital. Otro método de digitalización
consiste en la digitalización en pantalla, que permite trabajar directamente
con la información en formato digital, digitalizando, por ejemplo, sobre un
mapa en formato ráster.
La digitalización
automática se basa en el empleo del escáner o el barredor óptico.
Estos métodos se conocen como métodos de captación
indirecta, pues se basan en el empleo de fuentes primarias, como mapas para
obtener la información. Por el contrario, los métodos de captación directa como
el GPS permiten obtener información de un punto del terreno en formato digital,
al localizar las coordenadas espaciales sobre la superficie terrestre con gran
precisión.
PRESENTACIÓN DE LA INFORMACIÓN EN LOS SIG VECTORIALES
Los mapas temáticos vectoriales
Como vimos anteriormente, la representación de la
información geográfica en los SIG vectoriales se realiza por medio de puntos,
líneas y polígonos definidos por sus coordenadas. Estos objetos van a
determinar el tipo de mapa empleado, diferenciando entre mapas de puntos, mapas de
líneas y mapas de polígonos.
Los mapas de puntos utilizan puntos como objetos espaciales
para la representación de entidades geográficas cuyo tamaño es diminuto para
poder ser representado por medio de un polígono. Cuando se trata de una
variable cualitativa, los puntos adoptan diferentes formas o símbolos. Cuando
la variable es cuantitativa, cada punto adopta un tamaño, proporcional al valor
de la variable. Por medio de mapas de líneas, se representan objetos lineales
como carreteras, cuyo grosor es proporcional al valor de la variable
representada (densidad de tráfico), cuando ésta es cuantitativa. Cuando se
trata de una variable cualitativa (tipos de carreteras) la representación de
cada una de las clases se realiza por medio de diferentes tramas de color y/o
anchura. Los mapas de superficies representan los objetos geográficos por medio
de polígonos. La representación cualitativa emplea una serie de tramas o
símbolos para mostrar las diferentes categoría de una variable. Cuando la
variable es cuantitativa, su representación se lleva a cabo por medio de puntos
(mapa de puntos) con el mismo valor. En el mapa de coropletas, la
representación de la variable se realiza por medio de diferentes tramas de
color, cada una de las cuales equivale a un intervalo.
PRINCIPALES TIPOS DE ANÁLISIS A REALIZAR EN UN SIG VECTORIAL
En los SIG vectoriales, la representación de la entidades
geográficas por medio de puntos líneas y polígonos va a determinar el tipo de
operación a realizar.
Selección/recuperación de la información geográfica en los SIG vectoriales
La selección de una operación que trata de recuperar
aquellas entidades espaciales que cumplan una determinada condición. La
selección puede realizarse mediante una búsqueda temática, espacial o mixta. La
búsqueda temática consiste en la localización de aquellos objetos geográficos
que cumplen una condición determinada, en uno o varios de sus atributos. La
operación permite recuperar la información, bien mediante una especificación
simbólica (por ejemplo, el nombre) o bien por una expresión matemática o
lógica. La selección o búsqueda espacial recupera aquellos objetos geográficos
que manifiesten una relación de pertenencia a un dominio espacial determinado
(por ejemplo, la localización de municipios colindantes en un radio de 20 km).
Por su parte, las funciones de recuperación, combinan los
objetos espaciales con la información temática, siendo únicamente ésta última
modificada sin modificar la integridad y posición de los objetos geográficos.
Superposición de mapas
La superposición de capas es la operación de superponer o registrar
dos o más bases cartográficas digitales, con la finalidad de obtener otra base
que contenga la información de las bases iniciales. El modelo de organización
de la información en los SIG vectoriales en puntos, líneas y polígonos define
seis posibles combinaciones de estos elementos espaciales, determinando los
siguientes tipos de análisis a realizar:
1.
Coincidencia
de puntos. Esta operación trata de obtener una nueva capa a partir dos
capas de partida, que contenga los puntos cuya localización es idéntica en
ambas. Un ejemplo de aplicación de este tipo de operación es la localización
puntual simultánea de actividades.
2.
Puntos en
líneas. Este tipo de análisis obtiene una nueva capa por intersección de
los puntos de una capa origen con las líneas de otra capa origen. Permite
determinar el número de puntos que cumplen una determinada condición como, por
ejemplo, la localización de paradas de bus sobre una línea determinada.
3.
Intersección
de líneas. Determina la confluencia de dos capas de líneas, individualizando
el resultado en mapa de los puntos de cruce. Permite determinar puntos de
interés, respecto a la ubicación de una actividad o servicio, como la
localización de los cruces de la carretera y el ferrocarril, carreteras con
arroyos, etc.
4.
Puntos en
polígono. Selecciona, en una nueva capa, los puntos que se hallan situados
en el interior de determinados polígonos. Permite resolver problemas como la
localización de pozos de agua en las parcelas agrarias, la existencia de
determinados servicios en un área concreta, etc.
5.
Líneas en
polígono. Trata de determinar la posible existencia de objetos lineales,
cuyo recorrido se halle en el interior de una capa de polígonos, extrayendo la
capa de líneas que cumple tal condición. Permite determinar, por ejemplo, qué
carreteras atraviesan un determinado municipio o cuál es el trazado óptimo de
una carretera entre dos puntos, definiendo previamente varias alternativas y
conociendo la superficie de fricción del territorio objeto de estudio
6.
Superposición
de polígonos. Supone la generación de una nueva capa de polígonos de intersección
de lo preexistentes. Supone la identificación de áreas que cumplen dos o más
condiciones a la vez.
Interpolación areal
La interpolación
areal representa un caso especial de superposición de polígonos en la cual,
en una de las dos capas a intersectar, se conoce la distribución de una
variable, mientras que la segunda se halla vacía, deseando conocer cuál sería
la distribución de los valores en esta nueva partición del espacio. Así, por
ejemplo, si deseamos conocer la distribución de la población total de un
territorio, de acuerdo a las unidades administrativas establecidas por el
censo, en áreas homogéneas, desde el punto de vista morfológico, seguiríamos
los siguientes pasos:
1.
Realizar la superposición de las capas de
polígonos administrativos y zonas de morfológicas de la cuidad.
2.
Hallar la intersección especial de ambas capas
de polígonos.
3.
Obtener la proporción especial de cada uno de
los nuevos polígonos resultantes de la intersección, respecto al total.
4.
Calcular, de manera proporcional a la superficie,
la distribución de la población en las nuevas unidades espaciales.
5.
Integrar los valores parciales de la población
en las unidades homogéneas, desde el punto de vista de las tramas residenciales.
Análisis espacial de proximidad
De modo similar a los SIG raster, los SIG vectoriales
permiten realizar un análisis de proximidad mediante la generación de áreas de
proximidad o buffers. La delimitación de estas zonas requiere una definición
previa de las entidades geográficas que, de acuerdo con el modelo vectorial,
estaría representada por puntos, líneas o polígonos. De esta forma, podemos
definir un buffer puntual como a la
superficie delimitada en el interior de un círculo de radio r, como a lineal o poligonal cuando el
buffer – o corredor- mantiene una anchura determinada respecto a la entidad
geográfica considerada.
El análisis de proximidad considera, de forma general, la
distancia euclidiana, entendida como tal la distancia de la línea recta que une
dos puntos.
En análisis espacial de proximidad permite resolver
problemas como la delimitación de áreas de influencia de una ciudad o servicio
determinado o de áreas afectadas por un foco de contaminación. Así, la
localización de las viviendas afectadas por la posibilidad de contaminación
atmosférica de una fábrica exigiría las siguientes operaciones:
·
Selección de un punto, representativo de la
localización de la factoría contaminante.
·
Creación de un buffer puntual de 2 km,
considerando despreciable el impacto producido por la misma en viviendas más
allá de esta área.
·
Superposición de ambas capas (la de puntos de
viviendas y la del polígono circular de la fábrica), con objeto de encontrar
las viviendas afectadas en una nueva capa.
Análisis de redes
Una red se define
como un sistema de arcos –elementos lineales que relacionan entre sí dos puntos
de una red-, interconectados, por la que pueden ponerse en movimiento flujos de
muy diverso tipo: personas, mercancías, energía eléctrica, agua, gas, información,
etc.
Las redes pueden ser abiertas, a modo de estructura en
arbol, o en forma de circuitos, a modo de bucles cerrados. Si a esta
circunstancia le anadimos la posibilidad de ser orientadas o no orientadas,
podriamos clasificar a las redes en cuatro tipos básicos:
1.
Abiertas no orientadas
2.
Abiertas orientadas
3.
Cerradas no orientadas
4.
Carradas orientadas.
En los SIG vectoriales, el “análisis de redes” plantea, con
vistas a su solución, variados problemas relacionados con la interconexión de
lugares del territorio, a través de un sistema lineal que faculta para su
interrelación mutua. Así, puede plantearse la determinación de la ruta óptima
entre dos puntos, el análisis de áreas de influencia o elaboración de mapas de
isocronas.
La agregación de objetos geográficos
La agregación es
una operación que consiste en agregar elementos espaciales en otros nuevos,
reduciendo, de esta forma, su número.
La unión es la
agrupación de elementos contiguos. La agregación de unidades administrativas en
otras de orden superior como, por ejemplo, municipios en provincias representa
un ejemplo de unión.
Si las variables son cualitativas, la asignación de un valor
a un elemento, resultante de la agrupación de otros, puede hacerse
proporcionalmente a la participación de cada elemento originario, o la variante
perteneciente a la mayor unidad de superficie. Si, por el contrario, la
variable es cuantitativa, dependerá de si la misma es directa, en cuyo caso, lo
lógico es sumar los valores iniciales en el elemento de agrupación (p. ej. si
estamos agrupando municipios en provincias, la población de la provincia será
la suma de las poblaciones de los municipios); o indirecta, en cuyo caso
requieren conocer la operación de la que proceden, como por ejemplo la densidad
de población (población/superficie).
La integración es
una variante de la agregación de elementos, que no implica la contigüidad de
los elementos de la unión.
Unidad Didáctica VII. Aplicaciones de los Sistemas de Información
Geográfica
Principales campos de aplicación de los sistemas de información geográfica
Medio ambiente y recursos naturales
Resulta bastante evidente la utilidad de los SIG en el campo
medioambiental. Dada la componente espacial de la información manipulada es
posible analizar distintos fenómenos positivos o negativos para el medio
ambiente por comparación de dos o más capas georreferenciadas en distintos
intervalos de tiempo. Así podemos por ejemplo, estudiar los cambios en los usos del suelo mediante
la intersección o cruce de dos o más mapas, referidos ambos a las mismas
categorías. El estudio de la transformación en los usos del suelo constituye un
medio eficaz para estudiar analizar tendencias como, por ejemplo, el proceso de
urbanización o expansión territorial o el proceso de degradación de un paisaje
con el objetivo de emprender medidas correctoras. Resulta también fundamental
la utilización de los SIG para gestión
de los recursos naturales, permitiendo localizar e inventariar un gran
número de recursos como las Zonas de Especial Protección para las Aves o ZEPAS,
así como realizar mediciones espaciales sobre las mismas. Otra aplicación
importante de los SIG en este campo puede ser el análisis del paisaje. Desde un punto de vista cuantitativo, los SIG
representan una herramienta particularmente útil en el análisis y clasificación
del paisaje considerado globalmente, por ejemplo, en la zonificación de
espacios homogéneos en función de sus características paisajísticas
cuantificables. Esta operación se realizaría por medio de operaciones locales
de reclasificación.
Vale la pena mencionar la funcionalidad de los SIG en estudios de capacidad y el análisis
de impacto ambiental, permitiendo, por ejemplo, localizar y cuantificar, en
un radio determinado respecto a una fuente emisora como puede ser un fábrica o
carretera, el número de viviendas o núcleos afectados, analizar el impacto
ambiental generado por la construcción de una carretera, y un largo sinfín de
utilidades.
Localización óptima de actividades humanas en el espacio
La localización óptima de actividades humanas en el espacio
exige una previa definición de una o varias alternativas
donde comparar la aptitud, esto es la capacidad relativa de un territorio
determinado para acoger una actividad y el impacto generado por la misma. El
siguiente paso consiste en la elaboración de un mapa de aptitudes y definir,
dentro de un área territorial, el área con una potencialidad máxima, respecto a
la localización óptima de una actividad.
Resulta de especial interés en este análisis el modelo
raster al almacenar y organizar la información del territorio en áreas
homogéneas cuadriculares (celdas) fácilmente manipulables por algoritmos de
cálculo.
La localización de
actividades productivas y de consumo en el territorio ha sido siempre el
centro de atención del análisis geográfico. La localización de un único suelo representa el caso más sencillo de
este tipo de operación. Este análisis se hace más complicado cuando se trata de
varios usos que compiten entre sí, en cuyo caso habrá que estudiar la
compatibilidad o exclusión en función del objetivo.
El análisis de la localización
relativa de actividades excluyentes en el territorio exige, previamente
determinar si existen prioridades entre las mismas.
En cualquier caso, el esquema del proceso de tratamiento de
la información, con objeto de generar las mejores alternativas en el espacio
sería el siguiente:
·
Análisis de la aptitud del territorio respecto a
las actividades consideradas.
·
Formulación de prioridades en la consecución de
los objetivos (localización de actividades).
·
Definición y comparación de las alternativas.
La localización de
actividades no deseables en el territorio como, por ejemplo, la
localización de un vertedero de residuos peligrosos, lejos de núcleos urbanos y
acuíferos susceptibles de contaminación y sobre un acuicluido (arcillas)
representa otro ejemplo de aplicación de los SIG en el campo de la actividad
humana. El análisis multicriterio nos permite integrar todos estos factores y
restricciones dando respuesta a muchos problemas de índole territorial.
La localización de instalaciones no deseables implica tomar
en consideración dos aspectos de gran relevancia: la eficiencia espacial y la equidad
espacial. El primero de ellos hace referencia al “volumen de
desplazamientos que el conjunto de la demanda debe efectuar para la utilización
de las instalaciones”. Por su parte, la equidad se refiere al nivel de riesgos
y molestias que sobre la población puede causar la localización de un centro de
transformación y almacenamiento de residuos así como su transporte.
Algunas actividades
como la localización de un centro de atención a la drogodependencia poseen un
carácter más subjetivo, siendo la opinión pública el factor que en mayor medida
se toma en consideración.
Estudio del transporte y de las infraestructuras
Otra de las áreas que tiene cabida en los SIG es el trazado de infraestructuras lineales como
pueden ser carreteras, ferrocarril, tendidos eléctricos o cables de fibra
óptica. Este problema puede ser resuelto mediante la utilización se los SIG
ráster o vectoriales, analizando aspectos tanto económicos (accesibilidad a la
población u otras infraestructuras básicas) como ambientales (minimización del
impacto ambiental). Así por ejemplo, en el modelo ráster, podemos obtener el
trazado óptimo para la construcción de una carretera, teniendo en cuenta la
resistencia al movimiento (fricción) que ofrecen cada una de las áreas
homogéneas por donde discurre el trazado. En el lenguaje propio de los SIG
raster esta operación se conoce como cálculo de caminos mínimos. En el modelo
vectorial, este problema puede ser resuelto mediante la intersección de
elementos lineales con las superficies de coste de mapas que evalúan
indirectamente los costes. Así mismo, puede valorarse la accesibilidad desde
estaciones (puntos).
El tratamiento informático de las denominadas redes de
comunicación como elementos lineales interconectados por los que discurren
personas, mercancías, energía o información resulta crucial en los sistemas de navegación para automóviles,
permitiendo, mediante el empleo de la tecnología GPS, localizar a un vehículo y
determinar el trazado óptimo entre dos puntos en el menor tiempo posible.
Otra de las aplicaciones fundamentales de los SIG derivadas
de este tratamiento informatizada de las redes es el relativo a la gestión,
mantenimiento y planificación de redes
de infraestructuras básicas como la red de abastecimiento de agua, la red
de distribución eléctrica, etc.
Estudio de los riesgos naturales
Una de las aplicaciones en la que los SIG están cobrando recientemente una mayor
importancia son los análisis de riesgo geológico. Se entiende por riesgo como
la expectativa de que se produzca una pérdida, ya sea en forma de vidas humanas
o bienes naturales o económicos. Para analizar el riesgo, hemos de evaluar por
separada las tres variables de las que depende: peligrosidad, vulnerabilidad y
el valor o daño producido. La peligrosidad mide la probabilidad de que un punto
de la superficie terrestre se vea afectado por un fenómeno determinado,
mientras que la vulnerabilidad mide la expectativa de daño o pérdida infligida
a un elemento expuesto al peligro. Por su parte, el valor o daño producido
cuantifica el número de elementos, humanos o materiales, susceptibles de sufrir
un daño o pérdida.
En este sentido cabe mencionar la utilidad de los SIG en la
localización de focos de riesgo, como por ejemplo volcanes, y la elaboración de
mapas de riesgo, como mapas potenciales capaces de medir la probabilidad de que
se produzca una catástrofe natural como una anegación o una erupción volcánica.
Otro ejemplo de gran interés, especialmente en nuestro país,
es análisis de riesgo de incendios
forestales. Mediante la elaboración de modelos de riesgo, los SIG permiten
delimitar zonas susceptibles de sufrir así como analizar las distintas
variables que influyen en el mismo.
Planificación territorial y planeamiento urbano
La ordenación del territorio se ha convertido cada vez más
en una herramienta por medio de la cual las autoridades políticas buscan
desarrollo armónico de actividades físicas en el espacio. En este sentido, los
SIG poseen una serie de características que los hace particularmente útiles en
el proceso de planificación territorial:
1.
Un carácter integrador
2.
El manejo de la información de índole
territorial
3.
La posibilidad de realizar modelos y otros
análisis de gran capacidad que favorecen la planificación espacial.
4.
La facilidad de superponer diferentes capas de
información y trabajar a diferentes niveles de detalle.
5.
Agilidad para la edición y adaptación de datos
en diferentes formatos.
6.
Alta capacidad como medio de comunicación.
Gestión del catastro
Para recoger los diferentes datos de propiedad de los bienes
inmuebles en nuestro país se define el catastro como un conjunto de datos y descripciones de los bienes inmuebles, con
expresión de superficie, situación, linderos, cultivos o aprovechamientos,
calidades, valores y demás circunstancias físicas, jurídicas y económicas que
dan a conocer la propiedad territorial y la definen en sus diferentes aspectos
y aplicaciones. Esta definición, recogida en Disposición Adicional Cuarta
de la Ley 39/1988 diferencia el catastro de bienes rústicos del de bienes
urbanos.
Desde hace ya tiempo, muchos países, entre ellos España, han
informatizado esta base de datos, cuya componentes temática (actividad
desarrollada; cultivos, uso del suelo, etc.) y espacial (superficie,
localización de límites de parcelas y edificios, etc.) debe ser actualizada de
forma permanente.
En nuestro país, el desarrollo del primer SIG, elaborado por
el Centro de Gestión Catastral y Cooperación Tributaria (CGCCT) tuvo lugar a
finales de los ochenta. El Sistema de Información Geográfica del Catastro
(SIGCA). Este sistema permite la puesta al día en un tiempo breve, de los
posibles cambios y modificaciones del mismo, a la par que gestionar su contenido
en las labores de analizar y explotar toda esta información geográfica
específica, como seleccionar los propietarios o parcelas de determinadas
características, determinar el suelo disponible en un territorio y el uso que
de él se hace, planificar los registros de la propiedad, gestionar el cobro de
impuesto de bienes inmuebles, etc.
Análisis de mercados
En una sociedad tan competitiva, resulta cada vez más
imprescindible una buena planificación antes de montar cualquier empresa. Un
análisis adecuado debe dar respuesta a las “cuatro P” del Marketing (Product, Promotion, Price y Place). De estos factores, es
precisamente el último el que plantea un mayor interés, desde el punto de vista
los SIG, ante la posibilidad del manejo y la gestión de este tipo información,
de forma georreferenciada.
La función de los SIG en el campo del Geomarketing puede ser
variada. Entre los campos principales de actuación podemos encontrar los
siguientes:
·
Elaboración de tipologías de consumidores. La
identificación y localización de clientes con características como sexo o edad,
que los hace proclives a la demanda de un determinado bien o servicio permite
realizar una segmentación de mercado en función de las posibilidades de compra
y la potencialidad de un territorio, de cara a la venta de productos
·
Análisis espacial de clientes propios, con sus
rasgos personales y comportamiento.
·
Conocimiento del mercado de competidores.
·
Identificación de áreas de mercado
·
Planificación y optimización de la red de establecimientos
·
Servicio de información a los clientes
·
Localización óptima de nuevos centros de venta.
La metodología multicriterio
La armonización del desarrollo de actividades humanas con la
aptitud del espacio geográfico requiere la consideración de la conjunción de
las condiciones más favorables del medio y las exigencias o requisitos de la
actividad en cuestión, con el objetivo de permitir su desarrollo. En este
contexto, es necesario definir el concepto de aptitud del territorio como su potencialidad para el acogimiento de
una determinada actividad.
La evaluación
multicriterio puede definirse como un conjunto de técnicas encaminadas
asistir los procesos de toma de decisión,
investigando un número de alternativas
a la luz de múltiples criterios y objetivos
en conflicto.
El objetivo puede
definirse como la meta finalidad o propósito que se persigue con la actividad
desarrollada. Puede variar de forma muy diversa en función de la naturaleza de
la actividad, ya sea productiva, como la localización óptima de una industria o
en el campo medioambiental, como la protección de un espacio natural con un
alto valor paisajístico.
El concepto de alternativa
se refiere al conjunto de soluciones o caminos que satisfagan los objetivos
planeados.
Los criterios
deben ser concebidos como como los elementos primarios del análisis, cuya
combinación permite valorar analíticamente las distintas alternativas, para
cada uno de los objetivos. Existen dos tipos de criterios: los factores y los criterios limitantes o restricciones.
Se definen los factores
como variables geográficas de naturaleza generalmente continua como la
variación de la pendiente del terreno, la proximidad a carreteras o núcleos
urbanos, la proximidad de ríos o embalses o la permeabilidad. Indican la
capacidad de acogida relativa de determinadas áreas objeto de estudio. Las restricciones
o criterios limitantes representan variables cualitativas o
cuantitativas de carácter lógico o booleano. Indican los valores o
características que debe reunir un área determinada para el cumplimiento de un
objetivo como, por ejemplo, la aptitud para la función industrial (pendiente
por debajo del 10 % y lejanía de los núcleos urbanos).
La
elaboración de los factores requiere la homogeneización de los valores de las
variables en una escala común. En los SIG esto se consigue mediante la estandarización
o normalización, mediante la cual se le asigna a la variable
cuantitativa continua un valor del 1 al 100, donde el 1 representa la mínima
adecuación del factor para recibir la actividad a localizar y el 100 representa
la máxima adecuación. En ocasiones, la situación puede ser la contraria, para
lo cual es necesario invertir los valores. Mediante la ponderación de
cada uno de los factores, podemos asignar el peso relativo de cada factor, cuya
suma debe ser igual a la unidad. De este modo conseguimos asignar una
importancia relativa a cada factor respecto al resto.
La
preparación de las restricciones se consigue mediante las ya vistas operaciones
de reclasificación de mapas
binarios o booleanos.
Un paso final en la toma de
decisión es la integración de los factores y las restricciones en la
elaboración de un mapa de aptitudes. Esto se consigue mediante la suma lineal
ponderada de los factores multiplicada por las restricciones o criterios
limitantes.
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